domingo, febrero 12, 2012

NO POR MUCHO MADRUGAR....

Hoy estoy apática, desganá. Me he levantado con los rayos del sol golpeando mi cara. Estaba contenta porque iba a poder estrenar mis patines. Tenia muchas ganas de empezar. Pero con la misma ilusión que me he levantado, con la miwma desilusión me he sentado; el sol venía acompañado de un vientecillo pelón, que al lado de la playa se transforma en cortante. Y no es que sea nada del otro mundo, es que este año me estoy portando con el tema de los resfriados y no quiero tentar a la suerte. Tanto tiempo llevo sin patinar que por esperar un poco no va a pasar nada. No obstante no puedo evitar sentirme asi.

sábado, febrero 11, 2012

¿VOLVER?

Madre mia!!!! La de tiempo que llevo sin escribir. Pero cuando no hay ganas de contar nada, ¿de qué hablar? Y mucho menos con estos fríos que se han metido que lo único que te apetece es estar metida bajo siete mantas o dentro de la estufica. Porque no se a vosotros, pero a mi se me quedan las manos congelás en el ordenador, y eso que tengo puesta la estufa al lado. Sin embargo, con la estufa me caliento solo un lado del cuerpo, porque lo que es el otro, como un cubito. Este es el motivo por el que aguanto tan poco tiempo delante del ordenador. Además, también he de decir que últimamente sólo entro para jugar a los juegos del face, que cuando llevo un rato me harto y apago. Así que ni por unas ni por otras, no me conecto.
También es verdad que no dispongo de mucho tiempo y cuando dispongo de alguno prefiero pasarlo tumbá en el sofá viendo la tele o simplemente haciendo zapping.
Reconozco que he estado atravesando una época bastante apática en la que todo lo que me gustaba hacer antes dejó de interesarme. Y no por nada en especial, simplemente llegó un día en la que no tenía ganas. Supongo que he ido tan acelerá siempre que me apetecía un poco de sosiego. Por ejemplo, durante 7 años ininterrumpidos estuve yendo al gimnasio. Para mi era superimportante no dejar de ir, incluso si mis amistades decían de quedar yo les decía que mejor otro día o a otra hora porque tenia gym. Pero un día, sin más, empecé a faltar, hasta que lo dejé. Supongo que cambiaron mis prioridades.
Ahora he vuelto a retomarlo pero con calma, mucha calma. No quiero agotarme antes de empezar.
Lo que quiero decir con esto es que las prioridades van cambiando a medida que nosotros cambiamos. En fin, no se, quizás sea una patochada, pero es lo que pienso.